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Entrevista a David Cienfuegos: Si algo nos exige el nuevo entorno es evaluar el concepto de riesgo

Mayo 18, 2018
| España

Q — El área que dirige presta asesoramiento al inversor institucional. ¿Quiénes son los destinatarios de este asesoramiento?

A — El asesoramiento en materia de inversiones se centra mayoritariamente en tres tipos de inversores institucionales. Por un lado, el cliente histórico de la casa, los grandes fondos de pensiones de empleo, beneficio social de una empresa que se compromete a hacer aportaciones para ayudar a los empleados a planificar un complemento a la jubilación.

Automáticamente surge la necesidad de un órgano rector que la regulación llama Comisión de Control, que está compuesta por representantes de los empleados y de la empresa. Este órgano toma las decisiones relacionadas con el buen gobierno del plan de pensiones y se centra mucho en la estrategia de inversión, única para todos los empleados, con alguna matización. Los miembros de esta comisión no suelen ser especialistas en el mundo de las inversiones, por lo que contratan expertos independientes que les puedan dar apoyo en la toma de decisiones. Willis Towers Watson es uno de esos expertos independientes con los que pueden trabajar para definir su política de inversión, su estructura de gobierno, evaluar la eficiencia a la hora de alcanzar los objetivos fijados…

El segundo gran inversor institucional para nosotros son las compañías de seguros. Si bien cuentan con equipos especialistas, el hecho de que Willis Towers Watson tenga más de 1.200 clientes en todo el mundo, con un patrimonio que supera los 2 billones de dólares, nos permite proporcionarles una visión de mercado adaptada a sus necesidades concretas y plantearles las tendencias que, puestas en el contexto local, les dan herramientas adicionales para intentar competir en un mercado tan complicado como el actual.

Q — En materia de inversiones, ¿cuáles son las características comunes de los grandes fondos de pensiones de empleo y las compañías de seguros?

A — El tamaño del patrimonio que gestionan, y su horizonte temporal, que tiende a ser de más de 10-15 años. Un reciente estudio de Willis Towers Watson indica que el verdadero “inversor a largo plazo” tiende a extraer entre un 1 y un 1,5% de rentabilidad adicional, que en entornos como el actual es una brutalidad.

Q — Sin embargo, durante la última década han ido evolucionando hacia otros inversores institucionales...

A — El tercer bloque de cliente institucional con el que trabajamos en España es el relacionado con el mundo de la banca privada. Les prestamos apoyo para que puedan ofrecer a sus clientes soluciones más sofisticadas que las inversiones tradicionales.

Q — ¿Qué hace y qué no hace Willis Towers Watson para la banca privada?

A — Nuestro modelo de negocio no se centra en el asesoramiento en inversiones a las personas. Damos apoyo a las bancas privadas para que puedan mejorar la oferta de servicio a sus clientes, ampliando el rango de posibilidades en materia de inversión y aplicando la influencia de la inversión a largo plazo, en la que somos expertos, para que repercuta en la forma en la que se invierte el patrimonio en la banca privada, sabiendo que hay restricciones.

Q — ¿Un ejemplo?

A — Los mercados privados, entre los que se encuentra private equity por ejemplo. En el entorno actual muchas organizaciones también están valorando las estrategias de retorno absoluto.

Q — ¿Es decir?

A — Estrategias diversificadoras de la renta variable y renta fija que, en el momento en el que los tipos de interés empiecen a subir, no se vean tan penalizadas como ocurriría con la compra de bonos más tradicionales. Es una necesidad para quienes quieren alcanzar un perfil de riesgo menos expuesto a los tipos de interés en el medio plazo.

Q — ¿Cómo está afectando la actual situación económica a las inversiones, especialmente en renta fija?

A — El mundo crece a la mitad del ritmo al que solía hacerlo. Si en el pasado el crecimiento a nivel mundial rondaba entre el 4-6%, la expectativa de crecimiento futuro no llega al 3%. Los tipos de interés están en mínimos históricos. Si no tengo rentabilidad en el activo más utilizado por el inversor tradicional −esa renta fija−, y si la renta variable no tiene un recorrido abismal, ¿qué podemos hacer para mejorar las perspectivas para el ahorrador? Siendo consciente de que el perfil de riesgo de los clientes se va a ver afectado, entender a qué riesgos estaban expuestos antes y a qué riesgos van a estar expuestos a futuro.

Equivocadamente, la gente tiende a pensar que tener menos renta fija en cartera y tener más de otras inversiones novedosas significa un cambio en el perfil de riesgo. Es una visión limitada, cuando lo que de verdad importa son los riesgos subyacentes de nuestra cartera. ¿Por qué sube o baja el valor de mis inversiones? ¿Qué factores de riesgo las dominan?

Si algo nos exige el nuevo entorno es evaluar el concepto de riesgo. El riesgo se diferencia de la incertidumbre en que el riesgo es medible y por tanto podemos analizar su potencial impacto. En cuanto los inversores dejan de asumir riesgo y aceptan incertidumbre, el resultado es impredecible.

Q — ¿Qué soluciones se presentan como las más adecuadas? ¿Es oro todo lo que reluce en el mercado?

A — En este entorno las ideas empiezan a surgir. ¿Todo lo que sea alternativo es positivo? No. Es importante ser selectivo a la hora de saber hacia dónde debo mover mi cartera en este entorno. Nos intentarán vender cosas que son iguales que las que veníamos comprando hasta ahora, pero le pondrán otra etiqueta. Cuidado. Es importante dejar de hablar de productos y de titulares sobre el mejor fondo, y centrarnos en qué tipología de activos tiene más sentido utilizar en un entorno como este. Hay dos grandes activos que se van a beneficiar de todo esto: los mercados privados y los diversificadores.

Q — ¿Cuáles son los mercados privados?

A — Inversión inmobiliaria a nivel global; inversión en capital riesgo y deuda privada, que no tienen por qué ser startups; en infraestructuras. Nosotros no seleccionamos valores, no vamos a invertir el dinero de los clientes en los mercados financieros directamente, sino que intentamos ayudar a identificar ese tipo de activo y, una vez que trabajamos la estrategia de inversión, buscamos a los gestores especialistas que mejor pueden llevar a cabo ese tipo de inversión.

Q — ¿Qué son los diversificadores?

A — Se dividen en dos mayoritariamente: los hedge funds y los denominados alternative beta, estrategias que llevan a cabo esos especialistas, pero con fórmulas de sistematización. Si utilizo la palabra hedge fund, comenzamos a asustarnos. Ahora bien, al margen de lo que han podido hacer algunos, existe una industria de billones de dólares invertidos en estrategias de inversión, no todas representan “el mal”, que intentan ofrecer una inversión para evitar la exposición a las primas de riesgo habitualmente presentes en una cartera: la prima de riesgo bursátil, los tipos de interés y el riesgo de crédito (impago).

Q — Willis Towers Watson también realiza gestión delegada. ¿En qué consisten estos modelos?

A — El cliente nos contrata como experto independiente para ayudarle a entenderse mejor a sí mismo y definir los pasos que tiene que dar para cumplir los objetivos fijados. Una vez que eso está claro, si necesitan a alguien que le acompañe en el proceso para tomar decisiones, siguen contando con nosotros. Si quieren que todas las decisiones sigan siendo suyas, en base a nuestras sugerencias, seguimos un modelo tradicional de asesoramiento (consultoría). La otra alternativa es que cliente prefiera que Willis Towers Watson tome las decisiones, dentro de unos parámetros consensuados. Este es un modelo de gestión delegada (delegated). Ambos modelos incorporan el mismo capital intelectual de la firma.

Q — ¿Qué volumen de activos gestionan en la actualidad?

A — A nivel global, Willis Towers Watson asesora a más de 1.200 clientes en todo el mundo, cuyo patrimonio total asciende a 2,3 billones de dólares, de los cuales 86.000 millones de euros están en gestión delegada [a fecha de agosto de 2017].

Q — En definitiva, ¿qué diferencia a Willis Towers Watson de otras compañías del mundo financiero que prestan servicios en el sector de la inversión?

A — Nuestro proceso de asesoramiento se centra en el buen gobierno y a partir de ahí en proporcionar soluciones que permita a los clientes enfrentarse con éxito a la situación actual.