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Publicación en el blog

“La tormenta perfecta” - Primeras reacciones ante el COVID-19 del sector asegurador a nivel mundial

Compensation Strategy & Design|Risk & Analytics|Insurance Consulting and Technology
COVID 19 Coronavirus

Por Marcela Abraham y Carlos González | Abril 28, 2020

Estas son algunas de las reacciones iniciales del sector asegurador en diferentes países. Para poder hacer de la crisis una oportunidad.

La crisis generada por el Covid19 ha hecho que las compañías de seguros se hayan visto obligadas a lidiar con la “tormenta perfecta”, un caos operativo, riesgos que se disparan y activos que caen dramáticamente. El problema a resolver en el corto plazo es lidiar con la situación actual: trabajo remoto, interrupción de negocios y manejo de crisis, pero inmediatamente después tendrán que lidiar con una desaceleración económica mundial y las consecuencias de una pandemia que también afectará el comportamiento social y la dinámica de los mercados.

El impacto real de estos cambios aún está por verse, pero lo que puede esperarse es que en los próximos meses varias empresas estén operando para sobrevivir con un mercado en contracción, enfocadas en los proyectos que son básicos o vitales para continuar con sus operaciones y difiriendo cualquier inversión que no sea crítica.

Reguladores

Su principal preocupación es garantizar la solvencia del sector, y aunque se han tomado en algunas regiones medidas que reconocen la imposibilidad de las aseguradoras de operar en condiciones normales – otorgando prórrogas para el cumplimiento de algunos aspectos de la regulación – en general se están implementando medidas para monitorear la solvencia del sector con mayor frecuencia. Incluso en algunos países europeos se está requiriendo un reporte semanal.

Entre las medidas adoptadas están el autorizar la ampliación del período de gracia para pago de primas y reconocer este deudor por primas como un activo que puede respaldar los pasivos de la organización.

Otra medida que se espera adopten los reguladores, es la definición de escenarios de estrés acordes con la crisis que estamos atravesando y que en general no estaba reflejada en los actuales modelos de cálculo de requerimiento de capital de solvencia.

Las variables que pueden ser más importantes estresar son potenciales caídas en las ventas, caída de las tasas de interés, devaluación de las monedas, etc. Otra gran preocupación de los reguladores, pero también compartida por las aseguradoras, es la liquidez.

Compañías de seguros

Las calificadoras están considerando revisar a la baja calificaciones a nivel compañía y a nivel país y, a pesar de que en algunos casos no se espera una desviación importante en la siniestralidad en el corto plazo (exceptuando las empresas con una gran exposición al riesgo financiero), la crisis mundial y de los mercados financieros puede comprometer la estabilidad del sector en el mediano plazo.

Se han tomado diferentes acciones puntuales como respuesta a la crisis; sin embargo, hasta la fecha es difícil hablar de un cambio de fondo en la estrategia de negocio.

Estas reacciones puntuales afectan directamente procesos de suscripción, coberturas y exclusiones, como, por ejemplo:

  • Reducir, limitar o incluso cancelar la venta de productos de vida largo plazo con tasas garantizadas.
  • Restricción de la venta de seguros de vida para edades avanzadas.
  • Ante el aumento en el número de solicitudes en los seguros de personas y las limitaciones para hacer exámenes médicos, así como en el contacto entre personas en términos generales, se está haciendo una revisión y aplicación de esquemas de suscripción en línea con metodologías alternas o simplificadas, considerando que una vez que pase la pandemia se puede presentar un incremento en la cancelación de las pólizas.
  • En el caso de las pólizas de automóvil, se está considerando una reducción de precios y la venta de cobertura “Pay as you drive”, para compensar la baja de frecuencia en los riesgos cubiertos por este producto.

Se espera también un impacto importante en la administración de siniestros, dado que se han suspendido actividades esenciales en la mayoría de los países.

En lo que se refiere al supuesto de mortalidad, aún no existe suficiente información para poder hacer ajustes, pero se han observado algunos factores que podrían sugerir ajustes o una mayor segmentación en la definición de este supuesto, tales como:

  • Antigüedad de la póliza, como un indicador de la posible existencia de enfermedades crónicas que pudieran agravar los efectos del Covid19.
  • La ubicación geográfica, dado que es claro que el impacto es mayor donde existen grandes concentraciones de población.
  • Un efecto de antiselección en pólizas de vida y gastos médicos que se emitan en los próximos meses, seguidos de una cancelación mayor a la usual, una vez que la crisis parezca estar controlada.

Por otra parte, así como en el resto de las industrias, el garantizar un flujo de efectivo suficiente para continuar operando, será también una de las prioridades de las aseguradoras en los próximos meses.

Sin embargo, probablemente el mayor problema a enfrentar en algunos meses es la caída en las ventas producto de la desaceleración o incluso recesión económica:

  • Se espera un impacto severo en las pequeñas y medianas empresas en muchos países que podría llevar a la desaparición de muchas de éstas
  • En el caso de los seguros personales, también puede haber una mayor caducidad y fuerte presión a la baja en los precios, como consecuencia de la contracción del mercado; particularmente los seguros de vida de largo plazo pueden experimentar un incremento atípico en caducidad y rescates por la crisis económica y falta de liquidez
  • Las empresas en general (no sólo aseguradoras) que tengan mayor fortaleza económica también se verán afectadas por el entorno económico y pueden considerar una disminución de personal y/o de aquellas prestaciones no obligatorias, como los seguros de vida y gastos médicos mayores

Los gastos fijos de las aseguradoras, aunados a la caída en primas y volatilidad de mercados financieros, conllevarán a una fuerte presión para redefinir la estrategia de negocio y buscar ajustes que proporcionen un alivio inmediato para continuar operando.

La caída de ventas, impacto en los mercados financieros e incrementos en requerimientos de capital, aunado a las limitaciones para hacer ajustes en gastos fijos en la magnitud y velocidad que serían necesarias, en conjunto, tendrán un impacto negativo en los resultados del sector.

El debate sobre la cobertura de los seguros ante los efectos de una pandemia (interrupción de negocios, devoluciones de primas por menor exposición, etc.) podría implicar que en el futuro algunas coberturas se redefinan o eliminen para evitar riesgos políticos; existe un debate entre lo que el mercado demanda y lo que puede ofrecerse, ahora que se cuenta con hechos para confirmar que siempre pueden existir correlaciones y extremos no anticipados y por lo tanto difícilmente cuantificables.

Finalmente, vale la pena mencionar que podríamos esperar que el sector asegurador no tenga un impacto muy diferente al resto de los sectores, en lo que se refiere a la fuerza que tomarán los canales de distribución digitales; sin embargo, esto representa un reto, que en la mayor parte de los casos apenas comenzaba a abordarse y que implica una redefinición de los productos, ajustes importantes a la operación y un cambio radical en la administración estratégica de la fuerza de ventas que no puede darse de la noche a la mañana.

Nuestra opinión

  • Las compañías tienen que identificar los riesgos y acciones que deben tomar de forma inmediata para proteger su solvencia y posición financiera, incluyendo la evaluación de sus metodologías de reservas y cómo reaccionarán ante los cambios en la siniestralidad y caída de cartera
  • Es muy importante revisar algunos supuestos que tienen un impacto material en el monto de las reservas, específicamente el de caducidad en los productos de largo plazo con garantías, o bien el de mortalidad – considerando las variables en la que hay consenso sobre su impacto en la incidencia del virus (condiciones preexistentes, ubicación geográfica)
  • Hay que evaluar qué gastos o proyectos de inversión son esenciales o pueden traducirse en un beneficio financiero en el corto plazo y acelerar su implementación; la automatización de algunos procesos puede ser un ejemplo de éstos
  • Sería erróneo aplicar una solución única a todas las líneas de negocio, canales y segmentos de mercado, es muy importante contar con información confiable asignada a cada uno de estos grupos o al menos a los más relevantes para poder implementar diferentes medidas dependiendo del caso
  • Se debe hacer un análisis de la dependencia de la producción/venta de canales o segmentos de mercado que serán los más afectados con la crisis para estimar lo antes posible la caída en primas e iniciar con el desarrollo de planes concretos para minimizar esta reducción
  • Hay que dar prioridad al rediseño y lanzamiento de productos que responden mejor a la situación económica y social que se espera: coberturas de vida que minimicen riesgos financieros para la compañía, de gastos médicos que proporcionen un beneficio real para el asegurado, pero con riesgos cuantificables para la compañía, y con mayor énfasis en la prevención para evitar padecimientos crónicos; por ejemplo, de automóvil que cobren en función a la exposición real del asegurado, entre otras.
Authors

Managing Director ICT LatAm


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